El clásico cruceño en su estado puro. Cuando el partido moría, cuando muchos esperaban solo el pitazo final, en ese instante en que pareció el tiempo detenerse, Henry Vaca le sacó el balón a Arano, dio el pase hacia atrás a Correa y el 10 puso el 1-0 ¡a los 96!.

La locura, como era de esperarse, se desató entre los hinchas albiverdes que explotaron con un ¡Goooolllll! que les salió del alma, porque tuvieron ese grito atorado cuando Facundo Suárez estuvo cerca de marcar tras gran pase de Roca y centro de Dorrego.

EL gol de Correa desató la locura del conjunto Albiverde. Foto: Oliver Achivare

Quién diría que el gol iba a venir desde el banco, porque ni Henry y mucho menos ‘Coco’ arrancaron de entrada. Platiní cuidó de la sobre exigencia al extremo derecho que se recuperó de un desgarro y lo incluyó a los 65′ tras la tonta expulsión de Jorge Hugo Rojas.

Correa también entró en el tramo final, justo cuando Oriente intentaba retener la pelota porque Blooming lo presionaba pero sin hacerle daño. Esos cinco minutos que adicionó Ivo Méndez fueron frenéticos, cómo si ya fuera costumbre liquidarse ahí.

La academia había aguantado atrás, incluso se rehizo en la última línea tras la lesión de Herrera que derivó en el ingreso de Carrasco. Pudo haberse puesto en ventaja con un penal de Soleto a Garzón que el VAR anuló o con el riesgo que el mismo Garzón generó.

Pero el equipo no estaba fino, no hubo conexión entre el medio y el ataque y al final dió la impresión que Tavarez y Garzón lucieron huérfanos. Cuánta falta hizo Rafinha para darles destellos a un equipo opaco, cautivo por momentos y hasta frágil.

El mérito de Oriente fue persistir, caer y volver a reconstruirse, se fue Rojas pero entraron Henry Vaca y Correa. Ahí estuvo el mérito, en creer hasta lo último, en presionar cuando parecía que no había más.

Solo Henry para quitar un balón así. Tiene ese plus que lo hacen un distinto, se lanzó a los pies de Arano y luego se la dejó servida a Correa que liquidó, muy lejos de las manos de Peñarrieta que habla quedado a mitad de camino. Realmente sensacional.

En ese adicional del tiempo adicional (un minuto a los cinco falleció) Oriente lo aprovechó bien y se adueñó del clásico 196 que lució repleto. Una vez más, está claro que este clásico lo hacen distinto sus hinchas, con un respaldo que es una locura total.