La noche de Joselito Vaca, el eterno capitán, comenzó con el calentamiento previo y recibiendo la arenga de parte de la hinchada de Blooming. En esa previa del partido Roy Muguértegui jefe de prensa del albiverde, anunció la entrega de un reconocimiento hecha por el presidente de la institución, Ronald Raldes.

Joselito con el reconocimiento que le entrego Oriente. Foto: Joel Justiniano Cambará

Hinchas de Oriente como de Blooming se unieron un solo grito correando al eterno capitán, Joselito sintió el amor y cariño de ambas hinchadas. Comenzó el partido Joselito en la banca pero con los nervios de punta sabiendo que este fue el último superclásico cruceño como futbolista.

Durante el primer tiempo y como si fuera un DT más Joselito Vaca en el minuto 26 sale a arengar y dirigir a sus compañeros de equipo ya que Blooming llegaba al arco pero no había definición, minuto 36 cuando el partido se paralizo, sale del calentamiento a entregarle unas botellas de agua a Tavares y Garzón y da algunas indicaciones.

En la segunda parte llegó el momento de Joselito Vaca lo llama «Tucho» Antelo en el minuto 55 para que se saque la pechera y entre a la cancha y en el minuto 60 y con una gran ovación de la hinchada de Blooming hace su ingreso por última vez en un Superclásico Cruceño Joselito Vaca reemplazando a Richard Spenhay y portando el cintillo de capitán.

Joselito a punto de disputar su último clásico cruceño. Foto: Oliver Achivare

El eterno capitán tuvo una poca intervención durante su último clásico su función fue el de armar las jugadas de peligro en el minuto 88 tuvo participación en el mediocampo pero la defensa de Oriente le impidió que la jugada continuara.

En el minuto 90+2 nuevamente desde el mediocampo penetrando hacia la defensa estuvo en la búsqueda del gol y poder darse una despedida de los clásicos cruceños con un gol pero la última línea de Oriente le impidió esa última alegría.

El gol Albiverde en el último minuto del partido le termino aguando la noche al eterno capitán que buscaba en su último clásico dejar una alegría a la academia celeste.